Mediación de divorcio

Mediación de divorcio: ¿La mejor opción para su separación?

Un proceso de divorcio no debe ser obligatoriamente extenuante. Si bien supone un conflicto emocional y económico entre los involucrados, la mediación familiar es el tipo de mecanismo que se requiere para alcanzar un acuerdo frente a las controversias familiares. 

Así, ante separación y divorcio, herencia, gestión de empresas familiares y demás conflictos de naturaleza variable, podemos apelar por la mediación familiar como medio de negociación. 

¿Qué es la mediación familiar? 

La mediación familiar es el proceso por el cual un mediador ecuánime presta soluciones prácticas para la resolución de conflictos. Durante la gestión de divorcio, este método alternativo resulta efectivo para promover la comunicación en función de los intereses de la pareja. Aspecto que a su vez nos permite evadir procesos judiciales innecesarios. 

Aunque la mediación familiar no soluciona todos los conflictos pertinentes al divorcio, si presta soluciones rentables y fiables para toda la familia. Por esta razón, la mediación familiar se considera una vía mucho más rápida y económica en comparación con el proceso judicial competente. 

De esta manera, cuando las partes tienen problemas para comunicarse pero están dispuestos a solventar sus problemas con unanimidad, tomando en cuenta las necesidades del otro, es posible la mediación. 

De suceder lo contrario, será necesaria la asesoría de un abogado de familia para proceder con la negociación pertinente.En estos casos, todas las alternativas serán puestas sobre la mesa con el fin de optimizar tiempo y ahorrar recursos económicos. 

¿La mediación familiar es un proceso voluntario? 

Sí, hasta la fecha, la mediación familiar es un proceso completamente voluntario. Esto quiere decir que serán las partes involucradas quienes soliciten el proceso de mediación familiar en función de sus intereses. 

De acuerdo con la Ley 5/2012 de 6 de julio, siempre que las partes quieran solicitar el divorcio, pero que no encuentren la forma de establecer una comunicación estable, pueden apelar por la mediación familiar. 

Sin embargo, el Anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación, aprobado por el Ministerio de Justicia en 2019, pretende suplantar la mediación voluntarias por la mediación obligatorias. 

Esto quiere decir que, en caso de divorcio, los cónyuges deben someterse obligatoriamente al proceso de mediación antes de recurrir al Tribunal. Pero, esto no sucederá hasta la aprobación de la ley antes mencionada. De manera que, por ahora, la mediación sigue siendo un proceso completamente voluntario. 

Características de la mediación familiar 

Ante todo, debemos conocer las características de la mediación familiar antes de recurrir a ella. Recordando que, siendo un proceso voluntario y libre, busca la igualdad de las partes a través de la imparcialidad y la neutralidad: 

  • Voluntariedad: Siendo un proceso voluntario, ninguno de los cónyuges tiene la obligación de recurrir (hasta ahora) a esta medida. 
  • Igualdad de las partes: Como las partes involucradas en el conflicto tienen el derecho de velar por sus intereses, la mediación familiar estudiará las particularidades del caso para llegar a un acuerdo de bien común. 
  • Neutralidad por parte del mediador: El mediador es la tercera persona que promoverá el diálogo con el fin de solventar la situación de conflicto. Por consiguiente, el mediador no debe actuar ni a favor ni en contra de ninguno de los cónyuges.
  • Confidencialidad: Todo asunto y documentación que se presenten en el proceso de mediación familiar, serán confidenciales. En este aspecto, cabe destacar que el mediador debe respetar el secreto profesional y no podrá declarar en procesos judiciales o en arbitrajes que demanden dicha información.

No obstante, existen dos excepciones: 

  1. Si los cónyuges dispensan el deber de confidencialidad. 
  2. Si la información es solicitada por los jueces del orden jurisdiccional penal, mediante la resolución judicial motivada. 

Ventajas de la mediación familiar en caso de divorcio

La mediación familiar es un método eficaz que se presenta para agilizar el proceso de negociación ante una ruptura familiar. Por consiguiente, al igual que el divorcio de mutuo acuerdo, esto se traduce en ventajas significativas para los implicados, puesto que:

  • Establece el diálogo y la comunicación entre los cónyuges. 
  • Disminuye las tensiones entre la pareja al promover la cooperación. 
  • Favorece la toma de decisiones. 
  • Busca soluciones inteligentes en beneficio de ambas partes. 
  • Ajusta la negociación a las necesidades inmediatas. 
  • Vela por la protección y el interés de los hijos
  • Amplifica la visión sobre los asuntos familiares. 
  • Evita el sentimiento de culpa. 
  • Resulta mucho más rápido y económico que la vía judicial. 

¿Cuáles son los temas a tratar en una mediación familiar? 

Los temas a tratar dependerán de la naturaleza del conflicto. En este sentido, debemos tomar en cuenta tres grandes aspectos: responsabilidad parental, responsabilidad económica y reparto de bienes y deudas comunes

Asimismo, la mediación familiar también admite la posibilidad de tratar cualquier otro tema de preocupación a la hora de afrontar la ruptura. 

Responsabilidad parental 

  • La manera en que se le explica a los hijos la decisión de la ruptura. 
  • El lugar donde vivirán habitualmente los menores. 
  • El tiempo de calidad de los hijos con cada uno de los progenitores. 
  • Aspectos relacionados con salud, educación y bienestar de los hijos. 

Responsabilidad económica

  • Las necesidades económicas de los hijos. 
  • La contribución de los progenitores con respecto a las necesidades económicas de los hijos. 

Reparto de bienes y deudas comunes 

  • La posibilidad de realizar un acuerdo sobre el reparto de bienes y deudas comunes.  

¿Qué aspectos hay que tener en cuenta en el momento de elegir un mediador? 

Elegir un mediador no es cualquier cosa. De hecho, es importante que el tercero sea un profesional cualificado que, al tener conocimiento de las distintas disciplinas, sepa tratar cada tema con distinción y flexibilidad. 

Por lo tanto, antes de elegir un mediador, responda las siguientes interrogantes: 

  • ¿Qué tipo de formación en medición posee el profesional?
  • ¿Desde cuándo realiza la mediación?
  • ¿Qué tipo de mediación puede llevar a cabo? 
  • ¿Cuál es el precio por el servicio? 
  • ¿Cuánto tiempo durará el proceso de mediación? 

¿Cuándo está contraindicada la mediación? 

Pese a las ventajas y beneficios del proceso de mediación, este tipo de intervención también presenta ciertas limitaciones. En este sentido, la mediación familiar está contraindicada cuando: 

  • Alguno de los cónyuges no tiene control sobre su voluntad, imposibilitando el proceso de negociación. 
  • Existe un caso de alcoholismo, toxicomanía o trastornos de personalidad que requiere de un tratamiento previo al inicio de la mediación familiar. 
  • Existe violencia familiar comprobable, ya que existe el riesgo de que los afectados no puedan tomar decisiones objetivas que le desliguen de la influencia del otro. 

Para mayor información y asesoría profesional, no olvidé que podemos ayudarle con su caso. No tenga miedo de dar el paso. ¡Contáctenos lo antes posible! 

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